Con qué personajes me identifico: Cronopios y famas.

Los cronopios, los famas y las esperanzas son personajes muy interesantes, cada uno con características muy marcadas que los hacen inconfundibles, siendo los primeros muy distraídos, los segundos muy metódicos y los terceros totalmente tibios.

En cuanto a la forma de ser, me parece que a veces soy como los cronopios, que son seres soñadores, por que además de que tiendo a ser un poco distraída por ratos, también me considero curiosa, me gusta divertirme y me agrada ver que los demás también se diviertan, al igual que me encanta conocer, experimentar y descubrir, entre otras cosas.
Los cronopios ven además maravillas en los pequeños detalles, porque son muy optimistas, con lo cual me identifico por que pienso que en todo hay algo de bueno, y que todo sirve para algo, aunque sea pequeño o difícil de ver, que podemos ser felices si queremos. Aunque los cronopios tienden a desanimarse por cualquier cosa, con lo cual no me identifico mucho, por que por lo general, trato de tener más de un motivo para hacer las cosas.
Pero no sólo me siento identificada con los cronopios, por que también me considero una persona seria y responsable, por lo que puedo también sentirme identificada con los famas. Cuando algo es demasiado importante para mí como para dejar pasar algún detalle, entonces me vuelvo muy metódica, aunque tienda a veces a ser perfeccionista.
Pero por lo general, cuando quiero hacer algo, me gusta que salga bien, aunque tenga que trabajar más, pero no puedo decir que sea del todo como un fama en ese aspecto, por que prefiero llevarme las cosas con calma y no ser pesimista para que salgan mejor.

Con las pasivas esperanzas, “que son más bien sedentarias”, sólo me siento identificada cuando no puedo tomar una decisión a tiempo o cuando siento que me faltó esforzarme por algo, ya que ellas son totalmente neutrales y no se procuran nada ni nada procuran a otros.

Algunos de los defectos que me parece que comparto con estos personajes, son por ejemplo, que a veces tiendo a complicar demasiado las cosas sin que haya necesidad, por lo que he terminado “ahogándome en un vaso de agua”, como le pasaría a un cronopio, por ser descuidada, tratando de ser cuidadosa, desesperándome, sin ver que la solución era muy simple.
Algo que también le pasaría sin duda a un fama es que a veces he sido intolerante a los errores de otros, tratando de corregirlos por el simple hecho de que yo no estoy de acuerdo, sin tomar en cuenta los deseos de los demás, lo cual ahora considero egoísta.

A pesar de que los cronopios, los famas y las esperanzas tengan rasgos tan definidos y sea algo difícil sentirse identificado sólo con uno de ellos, creo que he tenido etapas en las que predomina más una característica que las otras, por ejemplo, he sido más esperanza antes de verme más parecida a un fama y ahora me siento más identificada con un cronopio, por que vive viendo el lado positivo a las cosas que hace y que le pasan, en vez de no hacer nada o de ser un pesimista.